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“Hambre emocional”: cuando nos comemos lo que sentimos

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“Hambre emocional”: cuando nos comemos lo que sentimos

Cuando las que nos dominan son las emociones y lo reflejamos en los alimentos que comemos

El comer emocional es una de las causas que conducen al aumento de peso (foto: www.derf.com.ar) La comida a veces satisface nuestros sentimientos o sensaciones y cuando esto ocurre sin hambre el resultado es la ganancia de peso. El comer emocional es una de las causas que conducen al aumento. Por eso, es importante prestar atención a cuándo comés y por qué lo hacés.

Un estudio realizado en la Universidad de Texas demostró que existen diferencias entre el hambre física y el hambre emocional:

  • El hambre emocional comienza repentinamente; el hambre físico ocurre gradualmente.
  • Cuando estás comiendo para mitigar un sentimiento no importa si tu estomago está lleno o vacío, solo necesitás comer. Y en este caso elegís una comida específica y no te satisface cualquier alimento. Cuando comés porque realmente tenés hambre física, estás abierta a todas las opciones.
  • El hambre emocional necesita ser satisfecha inmediatamente con el alimento que deseás; el hambre física puede esperar.
  • Aún cuando estás llena, si estás comiendo para satisfacer una necesidad emocional comerás aún más. Si lo hacés por hambre física, es más probable que dejes de comer cuando estás llena.
  • El comer emocional incluye siempre sensaciones de culpa; el hambre física, no.

Por todo esto, necesitamos aprender comer. El primer requisito previo a comer es tener hambre: hambre genuina, no apetito. El concepto de comer solamente con hambre parece simple y obvio pero, en realidad, es el consejo dietético más difícil de aplicar en la práctica diaria.

Cuando hablo de este tema con un paciente, mis consejos son:

  • Si estás a punto de comer y lográs darte cuenta de que no tenés hambre verdadera, sino que querés hacerlo para mitigar alguna emoción, lo mejor será esperar por lo menos una hora y ver cómo esta sensación va cambiando. ¿Qué hacer en esa hora? Sin duda una actividad física aeróbica hará mucho más saludable la espera.
  • La actividad física regular es un aliado importante en el manejo de este tipo de hambre “falsa” que te resta salud al conducirte a un incremento del peso.

Evita los atracones

Para evitar caer en los famosos atracones hay que llevar adelante un plan de alimentación completo y balanceado. Las dietas restrictivas, además de ser peligrosas para la salud, propician el famoso “efecto rebote”. “La idea no es hacer una dieta, sino tener un plan de alimentación y ejercicios personalizado, basado en la reeducación. La manera más efectiva de adelgazar y mantenerse es cambiando los hábitos y el estilo de vida”, explica la licenciada Viviana Viviant.

vía “Hambre emocional”: cuando nos comemos lo que sentimos

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